AUTOBIOGRAFÍA LECTORA

 



Mi nombre es María y soy estudiante de 3º de Educación Primaria. Este blog nació como objetivo de recopilar los trabajos de una asignatura de primero: Sociología de la Educación, siendo así un dato importante de mencionar pues en parte va a marcar las directrices de mi trayectoria lectora, pudiéndose encontrar entradas antiguas relacionadas con la misma y con otra materia de segundo como es Educación y Sociedad.

Así pues, este post nace con el objetivo de introducir los siguientes posts, los cuales se relacionarán con la materia de Didáctica de la Literatura Española impartida por la profesora Gema Gómez Rubio en la Facultad de Educación de Toledo.

En consecuencia, comenzaré relatando mi trayectoria lectora; siempre he sido una persona bastante lectora, es algo que tanto en casa como en el cole se me ha inculcado. Recuerdo esas tardes de pequeña yendo a la biblioteca con mi madre y mi hermano; allí me perdía entre estanterías, siendo mis libros de animales y de aventuras mis favoritos, destacando los cuentos de Winnie The Pooh, aunque no descubrí cuál sería mi género hasta años más tarde.

No obstante, antes de proceder, me gustaría destacar un breve video que se nos encargó realizar en la materia de Procesos de Enseñanza-Aprendizaje sobre nuestras aptitudes como docentes. Considero que
este video merece ser enlazado (pulsar aquí), ya que transmite de manera fiel quién soy y cómo me desempeño en distintos ámbitos. 

Siendo sincera, nunca he tenido grandes hobbies, me ha gustado mucho la música, la moda, pero sin duda, mi sueño siempre ha sido ser maestra; pasaba horas jugando a ser profe entre libros y trozos de papel que ni yo misma entendía, ahí comenzó mi vocación, estando muy en contacto con la lectura, desarrollando en parte ese hábito y esa imaginación y creatividad que, años más tarde descubriría.

Por tanto, fui creciendo, al final de primaria leí una serie de libros de Carmen Kurtz, Veva, enamorándome de la saga de Gerónimo Stilton en mi adolescencia, odiando a su vez debido a mi profesora de lengua, lecturas de género clásico como La Celestina o La Regenta.

Es aquí donde me planteo una cuestión y es qué estrategias debería usar yo en mi aula para que esto no ocurra y los más peques amen tanto a la lectura como yo; creo que les daría un gran abanico de opciones y les permitiría que ellos eligiesen de manera guiada, invitándoles a leer todo tipo de géneros.

Además, usaría la gamificación a través de “ClassBits”, un rincón de lectura e intentaría tener una hora a la semana en la cual ellos pudiesen compartir con sus compañeros sus experiencias, reforzando ese sentimiento de grupo, teniendo muy en cuenta también la inclusión e igualdad de género, deseando romper con las tendencias actuales, encaminándome cada vez más hacia una educación inclusiva, alejada de los roles de género.

Por consiguiente, para mí la lectura se convierte en la base del conocimiento, siendo fundamental para el desarrollo del lenguaje y comunicación, estimular la imaginación y la creatividad, mejora del bienestar emocional, aumentar el pensamiento crítico, mejora de la concentración y un sinfín de beneficios, los cuales son cada vez más necesarios en la sociedad actual, siendo algo que trabajaría no solo en lengua, sino también de manera transversal a cualquier materia, resultándome muy interesante su aplicación a inglés, mi mención.

Retomando la idea señalada anteriormente, es en la universidad donde descubrí el género que realmente me marcó gracias a esa asignatura de primero; tuve la oportunidad de ampliar mis conocimientos indagando en mi curiosidad a través de la lectura algo como es la docencia: mi gran vocación desde bien pequeña.

De este modo, libros como 5 llaves para educar en el Siglo XXI me marcaron y me hicieron ver la docencia desde una perspectiva única, permitiéndome explorarme a mí misma, uniéndose ese pequeño hobbie y esa pasión de esa niña pequeña que miraba a sus profes con devoción con la esperanza e ilusión de ser algún día como ellos, algo que se está cumpliendo y que ojalá esa peque hubiese sabido.

Para finalizar diría que la lectura para mí empezó como un hobbie y se ha convertido en una fuente de conocimiento y mejora como futura profesional; permitiéndome expandir mi perspectiva y desarrollar una mayor capacidad crítica, lo cual considero esencial para tomar decisiones informadas y aportar ideas innovadoras en mi campo. 



Dado mi profundo interés por aspectos como la didáctica, la metodología, el modelo de las inteligencias múltiples o la investigación educativa y que se acerca el TFG, mi reto lector para estos meses consistirá

en revisar al menos tres libros o manuales relacionados con dichos temas, ayudándome así a tener una mayor perspectiva sobre dichos temas. Para ello, estableceré un hábito de lectura regular, dedicando una hora cada domingo a esta actividad, lo que, indudablemente, me resultará de gran utilidad en el futuro.

Sin duda, seguiré cultivando este hábito, ya que he llegado a entender que el verdadero aprendizaje trasciende las páginas de un libro. La lectura, al igual que la enseñanza, es un viaje profundo que va más allá de la mera acumulación de información: es un camino hacia el entendimiento mutuo y la transformación personal.

Como futuros docentes, nuestra labor no se limita a transmitir conocimientos de cabeza a cabeza, sino que debe ser un proceso que se cultiva de corazón a corazón, como bien decía Hendricks. Es en ese encuentro auténtico entre el maestro y el alumno, en el que se comparten pasiones, dudas y reflexiones, donde realmente nacen las enseñanzas que dejan huella.

 

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