LA CASA DE TOMASA
Este post trata de dar respuesta
a un trabajo propuesto por la profesora Gema Gómez Rubio en la Facultad de Educación
de Toledo, más en concreto, en la asignatura de Didáctica de la Literatura. Así
pues, se trata de analizar un cuento de La Casa de Tomasa, de la
editorial Corimbo.
Phyllis Root es su autora, es estadounidense
de literatura infantil, reconocida por sus obras que combinan rimas y
narrativas cautivadoras; ha publicado numerosos libros que han sido aclamados
por su capacidad para conectar con los jóvenes lectores. Por su parte, Delphine
Durand es una escritora e ilustradora francesa de libros infantiles. Nació en
Francia y pasó su infancia en Senegal. Actualmente, reside y trabaja en
Marsella; estudió Artes Decorativas en Estrasburgo y, desde 1996, ha trabajado
como ilustradora editorial para prensa y publicidad y ha colaborado en diversos
proyectos literarios, aportando su estilo distintivo y creativo.
El libro cuenta la historia de
Tomasa, una niña que ha construido una casa pequeña y acogedora para ella y su
gato. Sin embargo, con el tiempo, diferentes personajes llegan pidiendo
refugio: primero un perro, luego una familia de cerdos, después un caballo, y
así sucesivamente. Con cada nuevo visitante, Tomasa agranda su casa, pero poco
a poco se va quedando sin espacio para ella misma.
La historia sigue una estructura
repetitiva y acumulativa, lo que facilita la memorización y hace que los niños
anticipen lo que sucederá. Finalmente, Tomasa se da cuenta de que ha dado
demasiado de sí misma y decide buscar una solución para recuperar su propio
espacio sin dejar de ser hospitalaria.
lectores pueden levantar para descubrir sorpresas ocultas, lo que lo convierte en una experiencia de lectura dinámica y participativa, fomentando la curiosidad y el interés de los niños, haciéndolo ideal para lecturas en familia.
El análisis de las partes del
libro La casa de Tomasa comienza con la cubierta y contracubierta, que
son elementos fundamentales para atraer la atención de los niños. La portada es
un elemento esencial, ya que presenta el título del libro y los nombres de la
autora y la ilustradora, manteniendo la coherencia con el diseño general y el
estilo visual del libro, siendo la cubierta vibrante y colorida, mostrando a
Tomasa y su casa, lo que despierta el interés de los pequeños lectores. En la
contracubierta, encontramos una breve sinopsis de la historia junto a los derechos
de autor pues al tratarse de un libro juego no encontramos páginas de guarda ni
una página específica de derechos de autor.
Sin embargo, existen algunas
desventajas a considerar. Entre ellas encontramos la durabilidad de los
elementos interactivos, como las solapas, puede ser un problema, ya que pueden
desgastarse rápidamente, especialmente en manos de niños pequeños. Además,
algunos de los elementos interactivos pueden ser difíciles de manipular para
los niños más pequeños sin supervisión, lo que puede interferir con la fluidez
de la experiencia de lectura si no se manejan adecuadamente.
A pesar de ello, es un cuento por
el que sin duda me decantaría; de este modo, resulta muy interesante no solo
por la historia y su formato, sino por los valores que transmite como la generosidad
y solidaridad, ya que Tomasa abre su casa a quienes lo necesitan, mostrando la
importancia de compartir y ser empáticos. También fomenta la hospitalidad y
amistad, enseñando a tratar bien a los demás y hacerlos sentir bienvenidos. A
lo largo de la historia, se destaca la empatía y comprensión, ya que Tomasa no
juzga a los visitantes, sino que entiende sus necesidades. Sin embargo, el
cuento también subraya la importancia de los límites y el espacio personal, pues,
aunque ayudar es positivo, también es necesario cuidar el propio bienestar.
Además, la protagonista enfrenta
un dilema y busca una solución creativa, promoviendo la resolución de problemas
y la toma de decisiones. A medida que más personajes se suman a su hogar, la
historia refuerza la cooperación y convivencia, mostrando que el respeto y el
trabajo en equipo son esenciales para vivir en armonía. Finalmente, el cuento
estimula la creatividad e imaginación, ya que Tomasa adapta su casa para hacer
espacio, animando a los niños a encontrar soluciones originales a sus propios
desafíos.
Por consiguiente, es algo que ha
captado mi atención pues me hace reflexionar sobre cómo, en esta sociedad cada
vez más acelerada, digitalizada e individualista, hemos olvidado la importancia
de la lectura en formato físico y el valor de la interacción real, sin
pantallas. Me ha llamado la atención porque, tanto por mi propia experiencia en
el colegio como por lo que me han comentado los profesores, cada vez es más
difícil que los niños se concentren sin dispositivos electrónicos.
Como experiencia personal
relacionada con la lectura, recuerdo cómo en esas visitas a la biblioteca de
cada tarde (y que mencioné en el post anterior), mi yo de pequeña se emocionaba
al levantar cada solapa, descubrir lo que había debajo y sentir que el libro me
“hablaba” de una forma muy interactiva; esa sensación de asombro y
descubrimiento me acercó mucho a la lectura. Además, por aquel entonces no
permitían que esos cuentos se llevasen a casa, con lo que ello se convertía en
un aliciente adicional para disfrutar esas visitas.
Otra experiencia que guardo con
mucho cariño es en el colegio, cuando los libros de Gerónimo Stilton con
olores se hicieron muy populares entre los niños; cada recreo hacíamos fila en
la biblioteca con la esperanza de conseguir uno de esos libros tan especiales.
Durante ese tiempo, todos nos sentábamos en grupo, compartiendo y comentando lo
que veíamos y olíamos en cada página. Esa experiencia sensorial (que aún recuerdo),
generaba una interacción única que hacía que los libros fueran mucho más
atractivos y que fomentara la curiosidad y el compartir entre nosotros.
Sin embargo, en muchas aulas de
hoy, los niños parecen haber perdido esa capacidad de asombro. Durante mis
prácticas, he notado que muchos pequeños se frustran si un libro no tiene
efectos digitales o interacción como en una tablet. Por ejemplo, un día en
clase, intentamos leer un cuento en voz alta y algunos niños decían: "¿Dónde
se toca para que hable?" o "No suena", como si un
libro sin sonidos o animaciones no fuera suficientemente interesante.
Realmente recursos como este permiten que sea un aprendizaje mucho más lúdico y significativo,
Cuentos que están en inglés y que
he descubierto gracias a los profesores de mención de la facultad y del centro
de prácticas han sido una gran fuente de inspiración para mí; como estudiante
me entusiasma encontrarle un sentido práctico a todo lo que aprendo, ya que es
algo que forma parte integral de mi futuro profesional, interesándome profundamente
la relación entre la enseñanza del inglés y la lengua materna, ya que creo que
ambas disciplinas se complementan de manera significativa.
Según autores como Jim Cummins
(2000), la transferencia de habilidades lingüísticas entre los dos idiomas
puede potenciar el desarrollo cognitivo, ya que permite que los estudiantes
utilicen sus conocimientos previos de la lengua materna para aprender un
segundo idioma de manera más eficiente; esto se debe a que ambos idiomas
comparten estructuras cognitivas similares, lo que facilita la comprensión y la
producción en inglés.
En definitiva, La casa de
Tomasa enseña la importancia de la generosidad y de establecer límites para
cuidarse a uno mismo, una lección clave en una sociedad cada vez más rápida e
impulsada por la inmediatez. Los niños, acostumbrados a estímulos constantes,
ven afectada su capacidad de atención y la convivencia. En este contexto,
cuentos como este y otros recursos educativos en inglés son esenciales
para ayudar a los estudiantes a desarrollar habilidades emocionales y
cognitivas. Según Stephen Krashen (1981), estos materiales no solo mejoran las
habilidades lingüísticas, sino que también fomentan un aprendizaje reflexivo,
la paciencia y el autocuidado en tiempos de distracción.
En última instancia, la escuela y
los docentes somos la llave del cambio. Somos quienes, a través de recursos
como estos, podemos transformar el entorno de aprendizaje, promoviendo la atención
plena, la reflexión y el respeto por los demás, mientras incentivamos a los
niños a aprender y a pensar de manera crítica. Estos valores no solo se
cultivan a través de los libros, sino también mediante la relación que
establecemos con los estudiantes, guiándolos a través de un proceso de
aprendizaje que sea significativo, no solo a nivel académico, sino también
emocional y social.
REFERENCIAS:
Imágenes tomadas por mi persona a
los ejemplares.
Campbell, R. (2007). Dear zoo: A Lift-the-Flap Book. Simon and Schuster.
Carle, E. (2016). The very hungry
caterpillar. Penguin.
Cummins, J. (2000). Language, Power and
Pedagogy: Bilingual Children in the Crossfire. Multilingual
De Castilla-La Mancha, U.
(s. f.). Mi biblioteca. Universidad de Castilla - la Mancha. https://r.search.yahoo.com/_ylt=AwrLN6tKH69nMwIAF1JU04lQ;_ylu=Y29sbwNpcjIEcG9zAzEEdnRpZAMEc2VjA3Ny/RV=2/RE=1740739659/RO=10/RU=https%3a%2f%2fwww.uclm.es%2fareas%2fbiblioteca%2fmibiblioteca/RK=2/RS=nY8sQhn3BvIJBkgDqSgOHbI7pXk-
Krashen, S. (1981). Second Language
Acquisition and Second Language Learning. Pergamon Press.
La CASA de Tomasa.
(s. f.). Para Leerte Mejor. https://bibliobreton.blogspot.com/2015/07/la-casa-de-tomasa.html
La Casa de Tomasa | Reseña en
Pekeleke. (2022, 18 marzo). Pekeleke. https://pekeleke.es/libros/la-casa-de-tomasa-de-phyllis-root-y-delphine-durand/
Root, P., & Durand, D.
(2006). La casa de Tomasa.





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