SEMANA 3 - PRÁCTICUM II


 INTRODUCCIÓN

Entramos en la tercera semana y la sensación de estancamiento en el centro es cada vez más evidente. Lo que al principio parecía una adaptación normal, ahora se revela como una resistencia estructural al cambio. Me frustra ver cómo se desperdician recursos que podrían ser transformadores solo porque la formación del profesorado se queda en lo superficial. Se nota una falta de liderazgo pedagógico en cuanto a la integración de las TIC; se asiste a cursos de Canva o herramientas básicas que se quedan en un "pasatiempo" en lugar de integrarse en un modelo STEAM real. Esta semana he intentado ser más incisiva en mis intervenciones, aunque eso suponga chocar con la comodidad de la rutina establecida.

DÍA A DÍA

Lunes 16. Empezamos en 3ºA con Yolanda. Sigue la dinámica de los lunes con dictados de números y preguntas de control que me parecen totalmente descontextualizadas. He pasado gran parte de la mañana con los alumnos ACNEE, intentando que no se queden atrás, pero es difícil cuando el material que se les ofrece es simplemente una versión reducida de la ficha del resto. En 5ºA, Marisol me ha dejado un poco más de espacio para la asignatura de PTC, pero sigo sintiendo que es una "isla" dentro del horario que no conecta con el resto de materias.

Martes 17. Hoy en 6ºB con Laura, la desmotivación de los alumnos era palpable. Estuvieron haciendo ejercicios de gramática del libro que podrían haber hecho hace veinte años. Cuando algunos terminan y preguntan si pueden usar las tablets para investigar, la respuesta siempre es "no toca ahora". Es un sinsentido tener tecnología en el centro para usarla solo como un sustituto del papel. Por la tarde, en el grupo de 5ºB, intenté que el aprendizaje fuera algo más situado, pero los alumnos están tan acostumbrados a recibir instrucciones cerradas que les cuesta horrores pensar por sí mismos.

Miércoles 18. He asistido a una de las formaciones del centro y mi decepción ha aumentado. Se venden como centro STEAM, pero la formación se reduce a cuestiones sumamente básicas de diseño que no aportan nada a la práctica docente real. Es puro escaparate. Mientras tanto, en las aulas de 2º, seguimos con el sistema de copiar faltas de ortografía. Me duele ver cómo se pierde el interés de niños con tanto potencial como Roger, a quien se le limita su curiosidad innata por los números para que encaje en el ritmo lento de la clase.

Jueves 19. Hoy ha sido un día de corrección intensiva. Me he dado cuenta de que evaluamos productos, no procesos. Si la letra es clara y el ejercicio está "limpio", la nota es alta, aunque el niño no haya entendido el concepto de fondo. He hecho una ficha-portafolio con los de 5º a través de metodologías activas.

Viernes 20. Terminamos la semana con más ensayos del festival del cole de marzo. Es increíble cómo se prioriza la estética de un festival sobre la calidad educativa diaria. He dado mi sesión en 5ºA intentando hacer una sesión con más metodologías activas que sirvieran para generar un debate crítico. Algunos niños han respondido muy bien, pero otros están tan mecanizados que solo buscan la "respuesta correcta" para que les ponga el positivo. Me voy a casa con la sensación de que el centro necesita un cambio de mentalidad urgente, no más fotos para Instagram.

REFLEXIONES

Esta semana he reflexionado mucho sobre la brecha entre la dotación de recursos y su aprovechamiento pedagógico. Tener paneles interactivos y tablets no sirve de nada si la metodología sigue siendo la de la clase magistral del siglo XIX. Como indica Carbonell (2002), la innovación no es algo suntuario o de fachada, sino que requiere un cambio en las estructuras y en la mentalidad del profesorado.

La falta de formación real hace que los recursos llamativos se conviertan en meros juguetes que se usan para que los niños "no se porten mal" o para hacerse la foto de rigor. Esto, unido a la jerarquización de asignaturas, donde lo creativo queda relegado a lo "no evaluable", hace que la implicación de los alumnos caiga en picado. Estamos creando una escuela de dos velocidades: la del discurso oficial innovador y la de la práctica diaria fosilizada. Como docentes, nuestro reto es romper ese escaparate y convertir la tecnología en un verdadero andamiaje para el pensamiento crítico.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Carbonell, J. (2002). La aventura de innovar: El cambio en la escuela. Morata.

Hernández, F., & Ventura, M. (1992). La organización del currículum por proyectos de trabajo. Graó.

Imágenes tomadas con permiso del centro.

Sancho, J. M. (2006). Tecnologías para transformar la educación. Akal.

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