SEMANA 8 - PRÁCTICUM II
INTRODUCCIÓN
Llegamos a la última semana y, sinceramente, cierro el diario con una sensación de alivio mezclada con una profunda decepción. Si esperaba un cierre profesional y reflexivo, lo que me he encontrado ha sido la confirmación de todos los males que he ido narrando: falta de planificación, nula autocrítica y una gestión de las responsabilidades bastante cuestionable. El viernes fue el "clímax" de este despropósito, dejando claro que en este centro la culpa siempre es del eslabón más débil y que la calidad pedagógica de las actividades externas brilla por su ausencia. Me voy con la mochila llena de aprendizajes, pero sobre todo de lo que NO quiero ser como docente el día de mañana.
DÍA A DÍA
Lunes 23. Empezamos la última semana con la burocracia a tope. Yolanda estaba más pendiente de cerrar actas y notas que de lo que pasaba realmente en el aula. Pasé la mañana con Roger, que seguía en su mundo de números, y con Ángela, que ha estado especialmente inquieta esta semana por el cambio de rutinas. Se nota que el ambiente de "final de trimestre" les afecta muchísimo a su estabilidad emocional. En 5ºA, Marisol me agradeció la ayuda, pero el tono general del colegio era de "vamos a terminar esto cuanto antes".
Martes 24. En 6ºB con Laura, di clase, corregí fichas en 2º y di clase en ambos 5º.
Miércoles 25. Día de empezar la intervención del TFG, de corregir fichas en 2º y de dar clase en 5º.
Jueves 26. Hoy fue el día de la salida de senderismo. Me fui con el grupo para realizar la actividad en la naturaleza, algo que le comuniqué a Yolanda con antelación, dejándole claro que no estaría en su aula esa mañana por este motivo. Fue una jornada diferente, pero de nuevo vi que las salidas se plantean sin un trasfondo pedagógico claro. Al volver, me dio la sensación de que Yolanda ni se había enterado de mi ausencia, aunque luego resultaría que sí lo sabía y lo guardó para usarlo en mi contra.Viernes 27. El último día fue un desastre total. Tuvimos una charla de un arqueólogo que resultó ser un absoluto error de planificación. El contenido no era para nada adecuado para niños de 2º de Primaria; usaba un lenguaje técnico y conceptos que los niños no podían seguir. Se aburrieron soberanamente y empezaron a desconectar. Lo peor fue la reacción de Yolanda: en lugar de hacer autocrítica por la actividad, descargó su frustración conmigo. Me culpabilizó por no haberla avisado de que el jueves me fui al senderismo, cuando ella lo sabía perfectamente porque se lo dije. Encima, me tocó perder tiempo de mi recreo escuchando sus quejas injustificadas. Un cierre para olvidar.
REFLEXIONES
Esta última semana ha sido el reflejo perfecto de la "fosilización" que mencionaba al principio. Como indica Perrenoud (2004), la competencia de trabajar en equipo y gestionar la escuela requiere comunicación y honestidad, algo que aquí brilla por su ausencia. Culpar a la alumna de prácticas de errores propios o de "olvidos" selectivos es el recurso fácil de quien no quiere revisar su propia práctica docente.
El episodio del arqueólogo demuestra que no se evalúan las actividades externas bajo criterios pedagógicos de idoneidad según la etapa. Como señala Santos Guerra (1993), la autocrítica es esencial para la mejora educativa; sin ella, la escuela se convierte en un lugar donde se pierde el tiempo (como en el recreo de hoy). Me voy reafirmada en mi idea de que el centro es un escaparate: por fuera mucho STEAM, pero por dentro se castiga al que intenta trabajar fuera del libro. Mi compromiso es no caer nunca en esa desidia y mantener siempre al alumno en el centro de la educación.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Carbonell, J. (2002). La aventura de innovar: El cambio en la escuela. Morata.
Imágenes tomadas con permiso del centro.
Perrenoud, P. (2004). Diez nuevas competencias para enseñar. Graó.
Santos Guerra, M. A. (1993). La evaluación: Un proceso de diálogo, comprensión y mejora. Aljibe.
Comentarios
Publicar un comentario